RETECHFOR: tecnología y datos para proteger los bosques del futuro

16
Ene

RETECHFOR: tecnología y datos para proteger los bosques del futuro

Los incendios forestales, el abandono rural y la falta de gestión sostenible del monte amenazan cada verano nuestros ecosistemas. Pero frente a estos desafíos, la innovación tecnológica se posiciona como aliada estratégica. RETECHFOR —Red Tecnológica y territorial para el monitoreo forestal y la reducción de desastres ambientales— es un ambicioso proyecto que sitúa los datos, la inteligencia artificial y la cooperación territorial al servicio de la protección de nuestros bosques.

Financiado por la Unión Europea a través de NextGenerationEU, esta iniciativa conjunta de la Junta de Castilla y León y el Gobierno de Canarias pretende transformar la manera en que gestionamos el monte: de la reacción tardía a la anticipación inteligente, del dato disperso a la información integrada, del bosque como problema al monte como motor económico y sostenible.

Del sensor al bosque inteligente

La propuesta es clara: convertir la masa forestal en un entorno monitorizado en tiempo real. Sensores desplegados en plataformas aéreas y satelitales, analítica avanzada de datos y tecnologías digitales trabajando de forma coordinada para detectar riesgos antes de que sea tarde, optimizar la gestión del territorio y reducir la huella de carbono mientras se impulsa la bioeconomía local.

Pero RETECHFOR no es solo tecnología. Es también gobernanza, cooperación y visión territorial. El proyecto reúne a administraciones públicas, universidades, centros tecnológicos, empresas y asociaciones sectoriales bajo una estructura horizontal que garantiza que cada actor aporte su experiencia y que las soluciones respondan a las necesidades reales del terreno.

Entre estos actores destaca el AIR Institute, que asume un rol estratégico como Socio de Desarrollo Tecnológico. Su responsabilidad: liderar el diseño y la puesta en marcha del Espacio de Datos Forestal, una infraestructura digital interoperable y segura que será el cerebro de todo el sistema.

El dato como columna vertebral

El Espacio de Datos Forestal que desarrolla el AIR Institute integrará información procedente de múltiples fuentes —geoespacial, sensórica, audiovisual, sistemas administrativos existentes— y la pondrá a disposición de quienes gestionan el monte de forma segura, trazable y alineada con los estándares europeos de soberanía del dato.

No se trata de acumular información, sino de hacerla útil. La plataforma permitirá visualizar escenarios en tiempo real, aplicar inteligencia artificial para anticipar riesgos, conectar sistemas que hasta ahora funcionaban de forma aislada y facilitar la toma de decisiones estratégicas tanto en prevención como en extinción de incendios.

El AIR Institute lidera el Paquete de Trabajo 2 del proyecto junto a socios tecnológicos clave como CARTIF, CTME, LUCE y VEXIZA, encargándose de diseñar la arquitectura técnica, desarrollar los conectores tecnológicos necesarios y establecer un modelo de gobernanza del dato basado en trazabilidad, contratos digitales y control de acceso. Todo ello con una premisa: que la tecnología sea escalable, replicable y esté al servicio de la colaboración público-privada.

Tres pilotos reales en territorio real

Las soluciones de RETECHFOR no se quedan en el laboratorio. El proyecto cuenta ya con tres proyectos piloto en marcha que validan la tecnología sobre el terreno en zonas forestales estratégicas de Castilla y León: El Amogable en Soria, El Maíllo en Salamanca y Valcabadillo en Palencia. En estos enclaves se prueban tecnologías de monitorización continua, selvicultura de precisión y prevención de incendios en entornos representativos y de alto valor ambiental.

Estos tres pilotos permiten ajustar las herramientas a la realidad del monte, identificar mejoras y demostrar que la innovación tecnológica aplicada al sector forestal no es una promesa, sino una realidad en marcha que ya está generando resultados tangibles.

Un modelo para el futuro del monte

RETECHFOR representa un cambio de paradigma: pasar de gestionar el bosque como un problema a entenderlo como un activo estratégico. Un activo que protege la biodiversidad, fija población en el medio rural, genera empleo sostenible y ayuda a mitigar el cambio climático.

Gracias a proyectos como este y al trabajo de entidades como el AIR Institute, el sector forestal avanza hacia un modelo más inteligente, resiliente y conectado, donde el dato deja de ser un subproducto para convertirse en la herramienta que une protección ambiental, desarrollo económico y cohesión territorial. Porque proteger el monte ya no es solo apagar fuegos: es anticiparse, gestionar con inteligencia y construir futuro.